El plan de reactivación minera que el Gobierno de Mendoza inició en el sur provincial ya tiene su réplica formal en el norte. El Ejecutivo logró destrabar un obstáculo procesal clave en la zona de Uspallata y, casi en simultáneo, puso en marcha la maquinaria técnica para evaluar el potencial de cobre y oro en el Distrito Minero Norte, en Las Heras.
Tras el fallo de la Suprema Corte que frenó la estrategia de dilación de la firma Danone, la gestión de Alfredo Cornejo aceleró el despliegue del Distrito Minero Norte y le adjudicó a la consultora sudafricana Knight Piésold el Informe de Impacto Ambiental sobre un área de casi 4.000 km² que rodea al proyecto San Jorge con la idea de profundizar la extracción de oro y cobre.
La estrategia oficial descansa sobre dos pilares: un espaldarazo institucional de la Suprema Corte de Justicia y la adjudicación del Informe de Impacto Ambiental (IIA) integral para lo que se ha denominado Distrito Minero Norte. Este nuevo esquema busca emular el modelo de Malargüe, agrupando proyectos bajo una misma línea de base ambiental para agilizar los plazos administrativos y legislativos.
El conflicto que mantenía paralizada la zona de Paramillos sumó un capítulo decisivo. La Suprema Corte de Mendoza rechazó el pedido de acumulación de causas presentado por Aguas Danone de Argentina S.A., empresa que durante dos décadas ha desplegado una intensa estrategia judicial para bloquear la actividad minera en terrenos de su propiedad superficial.

Aunque el fondo del conflicto aún debe resolverse, el despeje del obstáculo procesal le permite al Ejecutivo consolidar su postura política. La zona, con antecedentes de exploración que datan de antes de la vigencia de la Ley 7722, es considerada estratégica por la presencia probada de cobre y oro en sistemas de tipo pórfido, similares a los grandes yacimientos andinos.
Knight Piésold y el mapa del Norte de Mendoza
Con el viento a favor de la Justicia, la empresa estatal Impulsa Mendoza concretó la adjudicación del desarrollo del Informe de Impacto Ambiental del Distrito Minero Norte. La seleccionada fue la consultora internacional Knight Piésold, cuya propuesta técnica se ubicó en torno a los US$300.000.
El distrito abarca una superficie aproximada de 3.914 km² y contiene entre 140 y 200 propiedades mineras. El trabajo de la consultora consistirá en elaborar una línea de base ambiental de alcance global para todo el polígono, complementada con informes específicos para cada iniciativa individual. Este esquema de «evaluación por bloques» es el que permitió a la gestión de Cornejo obtener aprobaciones legislativas masivas en Malargüe durante el último año.
Territorialmente, el distrito se organiza en dos sectores críticos:
Sector Occidental: Vinculado al entorno del proyecto San Jorge (PSJ), el único emprendimiento metalífero de la provincia que ya cuenta con recursos definidos y una DIA aprobada para construcción y operación.
Sector Oriental: Asociado a la zona de Paramillos, donde se concentra la disputa judicial pero también el mayor interés geológico según los registros del SEGEMAR.
Es relevante destacar que el diseño del distrito excluye de manera explícita la zona de reserva de Villavicencio, dejando fuera del alcance minero las propiedades situadas en ese polígono, incluidas las de la multinacional francesa Danone.
Con información de El Editor Mendoza
