Un relevamiento que circula entre gobernadores señala que el crecimiento de sectores como la minería, Vaca Muerta y el agro exigirá una fuerte mejora en la infraestructura del país. En el caso de Mendoza, se identifican limitaciones en rutas, pasos internacionales y conexiones ferroviarias.
El crecimiento proyectado de actividades estratégicas como la minería, los hidrocarburos y el agro pondrá a prueba la capacidad logística de la Argentina durante la próxima década. Así lo sostiene un informe que comenzó a circular entre gobernadores y que advierte que el principal desafío ya no será únicamente atraer inversiones, sino contar con una infraestructura capaz de sostener el incremento del transporte de cargas.
En el caso de Mendoza, el documento señala varios puntos críticos que podrían condicionar ese desarrollo. Entre ellos aparecen las interrupciones y demoras en el Paso Internacional Cristo Redentor, la imposibilidad de utilizar el Paso Pehuenche para cargas generales, la paralización de las obras de la Ruta Nacional 40 entre Mendoza y San Juan, y la necesidad de fortalecer el corredor ferroviario San Martín, considerado estratégico para el transporte vinculado a la actividad minera.
El informe proyecta un fuerte crecimiento de la producción minera en los próximos años. Para el litio, estima que la producción pasará de 73.000 a 450.000 toneladas hacia 2035, mientras que en el caso del cobre prevé que será necesario movilizar cerca de 3,9 millones de toneladas de producción y 1,5 millones de toneladas de insumos hacia 2030. Este escenario cobra especial relevancia para Mendoza, donde distintos proyectos cupríferos avanzan con la expectativa de diversificar la matriz productiva provincial
El relevamiento también identifica cinco problemas estructurales que afectan al sistema logístico argentino: el deterioro de los principales corredores viales, la baja eficiencia de los pasos fronterizos, la congestión en los accesos a los puertos, la escasa utilización del ferrocarril y la falta de definiciones sobre activos estratégicos como la Hidrovía y la red ferroviaria de cargas. Según las proyecciones, el país deberá incrementar su capacidad logística de 128 millones a casi 194 millones de toneladas anuales hacia 2035.
Además, el estudio advierte que la expansión de Vaca Muerta incrementará significativamente la demanda de transporte. Solo para abastecer los desarrollos no convencionales será necesario movilizar alrededor de 20 millones de toneladas de insumos hacia 2029, casi el triple del volumen actual. Frente a este escenario, el documento plantea la necesidad de mejorar rutas nacionales y desarrollar nuevas conexiones ferroviarias para acompañar el crecimiento productivo.
En ese contexto, Mendoza ya comenzó a avanzar en acuerdos con el Gobierno nacional para asumir la administración de distintos tramos de rutas nacionales, con el objetivo de impulsar tareas de mantenimiento y conservación mediante esquemas de concesión. La provincia busca fortalecer su infraestructura para responder a las demandas logísticas que plantearán los principales motores económicos de los próximos años.
Con información de Diario Mendoza
