Durante Argentina Week en Nueva York, el empresario José Luis Manzano afirmó que su proyecto Potasio «es con RIGI», en lo que se entiende como una referencia a Potasio Río Colorado y la posibilidad de que podría encuadrarse bajo el Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI). La declaración es sorpresiva, porque se da en un momento en que el proyecto atraviesa tensiones por incumplimientos de hitos contractuales.
La definición la realizó en una entrevista con Fernando Heredia para Forbes Argentina, en el marco de su participación en el evento. Allí sostuvo: “el proyecto de potasio es con RIGI”. Dijo que sus empresas tendrán 2 o 3 proyectos con RIGI en 2026.
La frase introduce un elemento nuevo en la discusión pública sobre el mayor activo potásico de Mendoza: hasta ahora, el debate estaba centrado en el incumplimiento del plan de inversión y la ingeniería de la planta piloto.
El proyecto atraviesa un punto sensible por el incumplimiento de hitos críticos previstos en la Etapa 1, particularmente vinculados a la ingeniería, construcción y precomisionado de la planta piloto de cloruro de potasio.
Tras la salida de Vale, Mendoza recuperó el activo y luego transfirió el 88% de las acciones a Compañía Minera Aguilar Potasio S.A. (CMAP), mientras la Provincia conservó el 12% a través de Impulsa Mendoza. De este modo, Minera Aguilar se convirtió en socia del Estado provincial y controlante del proyecto.
El contrato estableció un plan de inversión estimado en US$1.039 millones para alcanzar una producción de 1,4 millones de toneladas anuales de cloruro de potasio (KCl). También fijó hitos críticos para la construcción, cuyo incumplimiento activaría multas diarias y mecanismos de resguardo accionario.

En la misma entrevista en Nueva York, Manzano defendió el rumbo económico del país y rechazó que la actividad esté estancada. “No está estancada, crece. Podría crecer más rápido, para eso se tiene que acelerar la inversión”, afirmó.
Planteó que algunos sectores deberán adecuarse al nuevo esquema económico, pero aseguró que otros “van a volar”, entre ellos Vaca Muerta, minería, agro y tecnología. Además del potasio, anticipó que prevén presentar “dos o tres RIGI para 2026”, incluyendo proyectos energéticos y solares.
Que la mención al RIGI se haya producido en Argentina Week, ante inversores y en diálogo con un medio de negocios, no es un detalle menor. Encadrar PRC dentro del régimen nacional implica estabilidad fiscal y cambiaria para grandes proyectos, un factor clave en un emprendimiento con un CAPEX superior a los US$1.000 millones y alta dependencia logística.
La pregunta ahora es si la definición anticipa una reformulación financiera para sostener el cronograma, una mejora en la bancabilidad del proyecto o una estrategia para reordenar expectativas en medio de las exigencias contractuales vigentes.
En un activo marcado por antecedentes de paralización y desafíos estructurales, la palabra RIGI irrumpe como nueva variable en la ecuación de Potasio Río Colorado.
Fuente Forbes Argentina
