A través de acciones concretas enfocadas en comunidades, educación, infraestructura y emprendedurismo, la compañía que opera una planta de litio en Salta reafirma su modelo de minería responsable y su compromiso territorial de largo plazo.
Eramet Eramine finaliza el año 2025 con una evaluación altamente positiva de su gestión social y territorial en la provincia de Salta, consolidando un modelo operativo basado en el diálogo, la sostenibilidad y la creación de valor compartido con las comunidades de su área de influencia.
En línea con el desarrollo responsable de recursos esenciales para la transición energética y bajo el lema «Comprometidos con los metales sustentables», la compañía impulsó una agenda integral de iniciativas orientadas a fortalecer el desarrollo local, mejorar la calidad de vida y promover un crecimiento inclusivo.
A lo largo del año, Eramet Eramine implementó proyectos enfocados en educación, infraestructura comunitaria, emprendedurismo y desarrollo productivo, todos alineados con los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) de las Naciones Unidas. Estas iniciativas generaron resultados concretos y reforzaron el compromiso de largo plazo de la compañía con la región.
Un pilar clave de este enfoque es el programa corporativo «Eramet Beyond for Contributive Impacts», que busca fomentar economías locales sostenibles a través de tres ejes centrales: diversificación económica, reducción de desigualdades y resiliencia ambiental. El programa se implementa en estrecha articulación con ONG locales y organizaciones sociales, asegurando que las iniciativas respondan a las necesidades y realidades específicas de cada comunidad.
Al combinar excelencia operativa con un fuerte compromiso social, Eramet Eramine continúa posicionándose como una compañía minera responsable, profundamente integrada al territorio y enfocada en generar valor duradero para las generaciones presentes y futuras.


Durante 2025, Eramet Eramine desarrolló en Salta proyectos estructurados en cuatro ejes estratégicos -emprendedurismo, infraestructura, calidad de vida y educación- alcanzando resultados medibles:
Más de 138 adultos capacitados en habilidades emprendedoras y gestión de negocios.
179 estudiantes participaron del programa Semillero Emprendedor en la ciudad de Salta y en San Antonio de los Cobres.
Entrega de 9.080 kg de alfalfa, 4.840 kg de maíz y 33.412 kg de residuos orgánicos valorizados a través del Programa de Ganadería en Altura.
25 personas capacitadas en producción agrícola sostenible mediante proyectos de invernaderos.
Instalación de internet satelital en ocho puestos rurales, mejorando la conectividad de familias que viven en zonas aisladas.
Otorgamiento de 40 becas educativas de nivel secundario, terciario y universitario, en alianza con Fundación Anpuy, la Universidad Nacional de Salta y otras instituciones.
76 personas de Santa Rosa de los Pastos Grandes, Salar de Pocitos y Tolar Grande inscriptas en programas de formación virtual en idioma inglés.
Provisión de más de 200.000 litros de agua para saneamiento y 5.328 litros de agua potable, garantizando el acceso seguro al 100% de las familias de los salares Centenario y Ratones.
El eje de emprendedurismo se consolidó a través de los programas Círculo Emprendedor y Semillero Emprendedor, implementados en distintas localidades de la provincia con foco en proyectos de triple impacto. Estas iniciativas promovieron la autonomía económica y la generación de empleo más allá de la cadena de valor minera, fortaleciendo la resiliencia local a largo plazo.
En materia de infraestructura, se avanzó en mejoras habitacionales, monitoreo de calefones solares y ampliación de la conectividad digital, respetando siempre las prácticas constructivas tradicionales y las condiciones ambientales propias de la Puna.
El eje de calidad de vida incluyó acciones sostenidas para garantizar el acceso al agua, apoyo alimentario, provisión de leña para calefacción y acompañamiento continuo a las familias ganaderas, cuyos medios de vida son centrales para la economía local.
La educación continuó siendo un pilar fundamental de la estrategia social de Eramet Eramine. Durante el año se fortalecieron los programas de becas, pasantías remuneradas, formación en oficios, capacitaciones en operación segura de maquinaria vial y alianzas con organizaciones como Junior Achievement, universidades e instituciones educativas.
Estas acciones ampliaron el acceso a la educación, mejoraron la empleabilidad local y profundizaron el vínculo entre el ámbito académico y el mundo del trabajo.
Presencia activa y diálogo permanente
Además de los programas estructurados, Eramet Eramine acompañó actividades culturales, festividades tradicionales y eventos comunitarios en Santa Rosa de los Pastos Grandes, San Antonio de los Cobres y otras localidades, reafirmando una presencia cercana y sostenida en el territorio.
Este trabajo se complementó con mecanismos permanentes de diálogo, como asambleas comunitarias, mesas sociales, canales de consulta y monitoreos ambientales participativos, garantizando transparencia y una interacción continua con los actores locales.
Al cierre de 2025, Eramet Eramine reafirma su compromiso con una minería responsable, plenamente integrada al territorio y orientada al desarrollo sostenible, convencida de que el crecimiento industrial solo es posible cuando avanza de la mano del bienestar de las personas y el cuidado del entorno.
Con una visión de largo plazo, la compañía continúa trabajando junto a las comunidades de la Puna salteña, construyendo relaciones basadas en el respeto, la escucha activa y la colaboración, y consolidando su rol como actor clave en la transición energética a través del desarrollo responsable de los recursos de litio, esenciales para un futuro más sustentable.
Con información Eramet
