San Juan: Proveedores dicen que el cambio de planes de Hualilán causará un impacto no deseado

La decisión de Hualilán de modificar su estrategia operativa y dejar de procesar mineral en Casposo, en Calingasta, para avanzar hacia un esquema de operación integrada con infraestructura propia en Ullum generó preocupación entre las empresas proveedoras de servicios y bienes para la actividad minera. Así lo dio a conocer en el programa Todos vivos, por Canal 13, el titular de la Cámara de Proveedores Interdepartamentales Mineros de San Juan (Caprimsa), Fernando Godoy.

El cambio, anunciado por la compañía tras la experiencia de los primeros meses de procesamiento a través de terceros, implica una modificación en el cronograma previsto para el proyecto y abre un período de transición en el que se realizarán nuevas tareas de exploración y mantenimiento, con la expectativa de avanzar posteriormente hacia la construcción de infraestructura propia.

En ese contexto Godoy aseguró que el impacto recae directamente sobre las pymes que habían tomado decisiones de inversión en función de los planes anunciados por la empresa.

“Esto golpea fuerte a los proveedores. Golpea en la comunicación, si no tenemos comunicación no tenemos previsibilidad y en las pymes es fundamental porque sabés cuándo apalancarte, cuándo comprar, cuándo pedir el préstamo”, afirmó Godoy.
El dirigente planteó que detrás de los cambios de estrategia de una compañía minera existe un entramado de pequeñas y medianas empresas que realizan inversiones para poder responder a la demanda de las operadoras.

“Acá se discute en profundidad dos esquemas. Se discute que los proveedores no están a la altura porque tienen que comprar máquinas nuevas y todo nuevo. Pero cuando pasan estas cosas, pregunto, ¿hay un resarcimiento para la empresa que se endeudó, los proveedores que tuvieron que comprar, pagar leasing, pagar empleados? Y no sucede”, cuestionó.

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Para Godoy, el problema excede puntualmente a Hualilán y plantea una discusión más amplia sobre la relación entre las grandes empresas mineras y sus proveedores locales.
“Si dice que la empresa se replanteó la estrategia de la operación, pero en el medio queda este golpe que se le da a los proveedores. La discusión es mucho más profunda y seria”, sostuvo.

En esa línea, fue crítico respecto de la comunicación del proyecto: “Acá no existe comunicación ni relacionamiento. Esto nos golpea muy fuerte”.
El titular de Caprimsa consideró que el desarrollo de Hualilán no alcanzó las expectativas que se habían generado inicialmente, especialmente entre las empresas que habían comenzado a prepararse para atender la demanda del proyecto.

“Hualilán no cumplió con la expectativa que es todo. Insisto, tenemos que mejorar la comunicación porque si no lo hacemos como corresponde los proveedores sufrimos las consecuencias, no tenemos previsibilidad”, afirmó.

Godoy recordó que, cuando comenzó a analizarse el esquema de operación, desde el sector proveedor ya habían advertido sobre los costos que podía generar trasladar el mineral desde Ullum hasta Calingasta para su procesamiento.

“Cuando se inició Hualilán, hicimos los números en base a lo que salía mover y nos preguntamos por qué no se elabora una planta en el mismo proyecto”, explicó.
Sin embargo, señaló que los proveedores terminan adaptándose a las decisiones de las operadoras porque son quienes definen el modelo de explotación.

“Siempre vamos detrás de la carretela porque los iluminados siempre son los de las operadoras y nosotros vamos buscando trabajo. Pero esto es como un engranaje de una caja de cambio, los engranajes más chicos vamos detrás de los grandes, pero hacemos funcionar”, graficó.
Uno de los puntos que genera preocupación es precisamente el esquema de traslado del mineral hacia Casposo. Godoy señaló que, inicialmente, se planteó la utilización de esa infraestructura como una alternativa para poner en marcha el proyecto, pero que ahora la estrategia volvió a modificarse.

“Hoy parece que alguien, que supongo que es el CEO, llegó y dijo que el costo del transporte es igual o más elevado que armar una planta”, sostuvo.

El dirigente recordó que durante el proceso se plantearon distintas alternativas para sostener el esquema en Calingasta. “Siempre se dijo ‘aprovechemos Casposo que algunos dueños son de la misma minera’. Después se habló del puente, del asfalto, del tránsito”, señaló.

Además, advirtió sobre las consecuencias económicas que la modificación puede tener en Calingasta y en toda la cadena vinculada a la actividad minera.

“Ahora en Calingasta te dicen que van a perder 800 millones de pesos. Esto no puede quedar así, son problemas sociales”, afirmó.
Godoy remarcó que los proveedores no pueden ser considerados un actor secundario dentro de los proyectos mineros, ya que forman parte de una cadena que necesita previsibilidad para sostener inversiones y puestos de trabajo.

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“Somos actores principales, agrupamos muchas empresas y nos duelen estos golpes por cambio de comunicación”, sostuvo y agregó: “La idea del ecosistema minero es donde todos podamos convivir”.

En ese sentido, planteó un escenario hipotético para graficar el nivel de tensión que puede generar la falta de respuestas: “¿Qué pasa si los camiones hubieran hecho un corte de ruta a Hualilán? Se habría dicho que los proveedores son agresivos”.

Para el titular de Caprimsa, la salida debe pasar por una mejor comunicación entre las operadoras, las empresas proveedoras y el Estado.

“Esto se soluciona con buena comunicación. Eso es acá, en Disney o en Australia. Si no hay comunicación, no le busquemos la vuelta. Si no tenés comunicación, las pymes son golpeadas porque no tienen previsibilidad”, enfatizó.

Godoy también apuntó al rol del Gobierno provincial y reclamó una estrategia de largo plazo que permita ordenar las inversiones y el desarrollo de proveedores alrededor de la minería.

“Y lo segundo es la articulación del Gobierno, todos articulan. Si no articulás una fuerte alineación del Gobernador, ministro Perea, ministro Fernández con los que siempre lideramos, donde se diseñe el San Juan minero, los negocios, hay que planearlo”, planteó.

En su visión, San Juan necesita un plan estratégico que trascienda los gobiernos de turno y permita anticipar las necesidades de una actividad que trabaja con horizontes temporales mucho más extensos que los ciclos políticos. “Hay que armar un plan estratégico para 70 años”, afirmó.

Finalmente, sostuvo que las empresas mineras trabajan con proyecciones geológicas de varias décadas y que la provincia debería acompañar esa lógica con una política minera sostenida.

“Las operadoras certifican en términos geológicos a 70, 80 o 90 años. Hay que trabajar por la minería todos los días. Una estructura de articulación en los gobiernos de turno”, concluyó.

Con información de Canal 13 de San Juan