La decisión de Vicuña de adjudicar la construcción de una nueva etapa de su campamento en Iglesia a un consorcio integrado por dos empresas chinas y una firma argentina encendió la polémica entre los proveedores mineros del país. La Federación Argentina de Proveedores Mineros (FAPROMIN) emitió un duro comunicado en el que cuestionó la contratación y advirtió sobre el impacto que este tipo de decisiones puede tener en el desarrollo de la industria nacional.
El planteo surgió días después de que se conociera que el contrato para construir otras 2.000 camas en el campamento de alta montaña fue otorgado a un consorcio conformado por PowerChina, Beijing Chengdong y la empresa santafesina RAFA S.A., en el marco del avance de uno de los proyectos de cobre más importantes de la Argentina.
«Lo de Vicuña nos puso en alerta. La contratación de una empresa china, asociada a una santafesina para una mega obra fue un mazazo para los intereses de los argentinos», expresaron desde la Federación, entidad que reúne a cámaras de proveedores mineros de San Juan, Catamarca, Salta y Santa Cruz.
Según sostuvieron, la decisión pone en riesgo uno de los principales argumentos con los que históricamente la minería buscó consolidar su aceptación social: la generación de oportunidades para empresas y trabajadores locales.

El cuestionamiento apunta especialmente a la fabricación de módulos habitacionales fuera del país. Desde la entidad señalaron que importar estructuras completas implica resignar oportunidades para proveedores nacionales y reducir el impacto económico que las inversiones deberían dejar en las provincias mineras.
«Comprar construcciones modulares con hasta su último tornillo importado, ensamblados en un país lejano y sin valor agregado local socava los intereses nacionales y la credibilidad en la industria», remarcaron.
La Federación también vinculó la discusión con el Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI). En ese sentido, advirtieron que las millonarias inversiones anunciadas para el sector solo tendrán un efecto positivo real si una parte importante de los recursos permanece en la economía argentina.
El comunicado lleva la firma de las entidades que integran FAPROMIN: la Cámara de Proveedores Interdepartamentales Mineros de San Juan (CAPRIMSA), la Cámara de Servicios Mineros (CASEMI), la Cámara de Proveedores Mineros de Catamarca (CAPPROMIN), la Cámara de Proveedores de Empresas Mineras de Salta (CAPEMISA) y la Cámara de Proveedores y Servicios Mineros de Santa Cruz (CAPROMISA).
Desde Vicuña explicaron que la adjudicación se definió luego de un proceso licitatorio en el que la propuesta ganadora fue la que mejor respondió a los requerimientos técnicos, de seguridad, plazos de ejecución y costos previstos para una obra que se desarrollará a más de 4.500 metros de altura. Además, la compañía destacó que actualmente más del 95% de sus trabajadores son argentinos y que cerca del 73% de los empleados directos pertenecen a San Juan.
Con información de Tiempo de San Juan / mineria.com.ar
