El debate sobre la minería volvió a instalarse con fuerza en Chubut y esta vez el foco está puesto en el uranio. Mientras el Gobierno nacional impulsa el desarrollo del Plan Nuclear Argentino y busca fortalecer la producción de combustible para reactores, la provincia aparece como una pieza clave debido a la magnitud de sus reservas y a la cantidad de proyectos existentes en la meseta central.
Detrás de la discusión política existe un dato concreto: más de un centenar de cateos y exploraciones mineras fueron autorizados en distintos sectores de Chubut, donde se concentran algunos de los recursos de plata, oro, cobre y uranio más importantes de Argentina.
El renovado interés surgió luego de declaraciones del asesor presidencial Santiago Caputo, quien destacó la importancia estratégica de las reservas de uranio existentes en la provincia. Aunque las cifras difundidas inicialmente fueron corregidas posteriormente, distintos organismos coinciden en que Chubut posee alrededor de 30.000 toneladas de recursos identificados, una cantidad significativa si se considera que el consumo anual argentino ronda las 200 toneladas.

Según información de la Secretaría de Minería de la Nación, Argentina cuenta actualmente con 21 proyectos vinculados al uranio y ocho de ellos están ubicados en territorio chubutense. Esa concentración convierte a la provincia en uno de los principales activos para cualquier estrategia nacional vinculada al desarrollo nuclear.
Entre los emprendimientos más avanzados se encuentran Cerro Solo, Laguna Colorada, Meseta Central y Laguna Salada, considerados algunos de los depósitos de uranio más relevantes de América Latina. En conjunto, las áreas identificadas superan las 25.000 hectáreas y representan una porción sustancial de los recursos argentinos.
El proyecto Cerro Solo, administrado por la Comisión Nacional de Energía Atómica (CNEA), es uno de los más observados por el sector debido a su potencial estratégico. A su vez, empresas privadas como Blue Sky Uranium, Jaguar Uranium y UrAmérica también desarrollan iniciativas de exploración en la provincia.
Uno de los movimientos más recientes fue protagonizado por la canadiense Jaguar Uranium, que inició trabajos de campo en el sector denominado Guanaco, en la meseta chubutense. La empresa obtuvo la aprobación de la Evaluación de Impacto Ambiental para avanzar con estudios geofísicos, perforaciones y toma de muestras destinadas a determinar el potencial del yacimiento.
Desde el sector minero sostienen que Chubut concentra aproximadamente el 60% de las reservas nacionales de uranio, un recurso cuya demanda mundial podría crecer de manera significativa en las próximas décadas como consecuencia de la expansión de la energía nuclear.
Pero el potencial minero provincial no se limita al uranio. Chubut también alberga proyectos de escala mundial vinculados a la plata y al oro. Entre ellos sobresale el Proyecto Navidad, de Pan American Silver, ubicado entre Gastre y Gan Gan, con reservas estimadas en más de 600 millones de onzas de plata. También aparece Suyai, cercano a Esquel, un emprendimiento aurífero que permanece paralizado desde hace más de dos décadas.
El principal condicionante sigue siendo la Ley 5001, sancionada en 2003, que prohíbe la minería metalífera a cielo abierto y el uso de cianuro en toda la provincia. La norma ha sido eje de intensos debates políticos durante más de veinte años y continúa siendo el principal límite para el desarrollo de numerosos proyectos.
En los últimos meses volvieron a aparecer señales políticas favorables al desarrollo del uranio. La intimación realizada por el gobernador Ignacio Torres a la CNEA para recuperar áreas concesionadas en Cerro Solo y las definiciones del Gobierno nacional en favor del Plan Nuclear fueron interpretadas por distintos actores como indicios de una estrategia orientada a acelerar el aprovechamiento de estos recursos.
Mientras tanto, la discusión de fondo sigue pendiente. Entre la necesidad de diversificar la matriz productiva provincial, la demanda creciente de minerales estratégicos y las restricciones legales vigentes, el futuro de la minería en Chubut continúa siendo uno de los debates económicos y políticos más relevantes de la provincia.
Con información de LU 17
